Avistaje de castores con cena
Paso Garibaldi, castoreras y cena de tres pasos, por la tarde.
- 6–7 horas
- Fácil
Los castores de Tierra del Fuego son una especie invasora: el castor norteamericano (Castor canadensis) llegó desde Canadá en 1946, traído para producir pieles. Sin enemigos naturales, colonizó casi todos los ríos de la isla, inunda y tala bosques de lenga y afecta las turberas. Argentina y Chile firmaron un acuerdo para controlarlo.
El gobierno argentino, en 1946. Los castores se trajeron desde Canadá para crear una población silvestre que sirviera a la industria peletera, y se liberaron en la zona del Lago Fagnano (Khami), en el río Claro, al noreste del lago.
El negocio de las pieles nunca prosperó, pero los castores sí. Cuando se abandonó esa industria, nadie siguió controlando la población, y se multiplicaron muy rápido: en Tierra del Fuego no tienen enemigos naturales, como los osos de Canadá, y encontraron recursos de sobra.
En 1960 los castores ya estaban en el Parque Nacional Tierra del Fuego, donde hoy ocupan gran parte de su extensión, y después pasaron al sector chileno de la isla y a casi todos los ríos de la Isla Navarino. Hoy ocupan toda la Isla Grande de Tierra del Fuego, otras islas chilenas, islotes del Canal Beagle y sectores del continente chileno, porque cruzaron el Estrecho de Magallanes. Si no se los controla, podrían avanzar hacia el norte por la cordillera patagónica, al menos hasta Neuquén.
El castor cambia el paisaje de dos maneras: corta árboles y, con sus diques, inunda el bosque. Afecta los bosques de lenga, guindo y ñire, y una lenga dañada tarda unos 200 años en recuperarse. El daño dura tanto porque, a diferencia de muchos árboles de América del Norte, los del sur del continente no suelen rebrotar cuando se los corta.
El ecólogo Christopher Anderson, de la Universidad de Magallanes, lo resumió así: es la mayor alteración del paisaje del bosque de la región en unos 10.000 años.
Así se llaman las construcciones que el castor arma con troncos en ríos y arroyos. El castor vive en madrigueras a orillas de ríos y lagos, de unos 4 m de diámetro y 1,5 m de alto, y alrededor levanta diques con troncos y ramas que afirma con hojas, tierra y piedras. Puede cortar troncos de hasta 30 cm de diámetro con los incisivos, y en otoño tala árboles y arbustos y los guarda bajo el agua para el invierno. En los bosques fueguinos come sobre todo lenga y ñire.
El resultado se reconoce enseguida: el agua embalsada y, alrededor, el bosque inundado con árboles muertos en pie, como los de la foto de esta guía.
Es difícil ver al animal: el castor es nocturno, vive en grupo y pasa mucho tiempo en el agua. Lo que sí se ve de día, y en muchos lugares, son sus castoreras. Para buscarlos tenemos una excursión dedicada, el avistaje de castores con cena: sale a las 16:30 y, en la Estancia La Carmen, hace una caminata interpretativa de unos 20 minutos hasta las castoreras y sus madrigueras. En las demás excursiones, lo que figura en los programas son las castoreras.
| Excursión | Qué dice el programa | Cómo es |
|---|---|---|
| Avistaje de castores con cena | Caminata interpretativa de unos 20 min a castoreras y madrigueras en la Estancia La Carmen | Sale a las 16:30, cruza el Paso Garibaldi y recorre los bosques y lagos alrededor del Lago Escondido; aprox. 6 a 7 h, dificultad baja, cena de 3 pasos |
| Trekking a la Laguna Esmeralda | Bosque virgen con castoreras en los arroyos, antes de los turbales | 9 km ida y vuelta, aprox. 4 a 5 h, dificultad media, de 12 a 60 años |
| Ruta de la Centolla a Puerto Almanza | Castoreras en el camino, entre bosques, lagunas y miradores costeros | Aprox. 8 h, con una caminata a la Cascada del Duende |
| Trekking y canoas en el Parque Nacional | No menciona castoreras: Senda Costera, almuerzo y canoas hasta Bahía Lapataia | 7 km a pie y tramo en canoa, aprox. 8 h |
En el trekking a la Laguna Esmeralda, las castoreras aparecen en el primer tramo, entre lengas. Ahí el calzado impermeable que supere el tobillo es obligatorio: el terreno a veces es pantanoso, con raíces y turba. El Lago Fagnano, donde empezó todo, se ve a lo lejos desde el mirador del Paso Garibaldi, camino a la Estancia La Carmen: el lugar, en Paso Garibaldi y Lago Escondido.
El Parque Nacional Tierra del Fuego también tiene castores: están entre sus especies exóticas, con un impacto negativo muy importante en el ambiente, y el parque tiene un sendero llamado Castorera turística, apto para personas con movilidad reducida. Nuestra excursión de trekking y canoas no incluye ese sendero en su programa.
Paso Garibaldi, castoreras y cena de tres pasos, por la tarde.
Bosque, turbales y una laguna turquesa: 9 km con guía y box lunch.
Excursión a Puerto Almanza, con almuerzo frente al Beagle.
Argentina firmó un Acuerdo Binacional con Chile para frenar la expansión del castor hacia el continente, controlar las poblaciones y restaurar los ecosistemas dañados. En el marco del proyecto ENEEI, se trabajó en ocho áreas piloto del sector argentino de la Isla Grande, con remoción intensiva de castores para recuperar esos ambientes.
La revista Nature lo describió como el proyecto de erradicación más grande que se haya intentado. La caza deportiva no alcanzó, porque las pieles tienen poco valor en el mercado local, y que, culturalmente, al castor se lo ve más como un herbívoro simpático que construye diques que como un invasor.
Cómo es el sendero, cuánto se camina y qué llevar están en Laguna Esmeralda y en la guía de trekkings en Ushuaia. Para el parque, mirá Parque Nacional Tierra del Fuego. Y si vas por la Ruta de la Centolla, en centolla en Ushuaia te contamos qué es y dónde probarla.
La Senda Costera a pie y canoas hasta Bahía Lapataia, con almuerzo.
El gobierno argentino, en 1946. Los trajo desde Canadá y los liberó en la zona del Lago Fagnano para crear una industria de pieles, que nunca prosperó.
Porque no tienen enemigos naturales en la isla y cambian el paisaje: cortan árboles e inundan el bosque con sus diques. Una lenga dañada tarda unos 200 años en recuperarse, y también afectan las turberas.
Sí. Llegaron al parque en 1960, hoy ocupan gran parte de su extensión y están entre las especies exóticas del área protegida.
La construcción que el castor arma con troncos en ríos y arroyos: un dique que embalsa el agua y, a la orilla, su madriguera. Se reconoce por el agua embalsada y los árboles muertos por la inundación.
Se ven castoreras en el bosque, antes de los turbales. El animal es difícil de ver porque es nocturno, así que no prometemos avistajes.
Sí: el avistaje de castores con cena, de aprox. 6 a 7 horas. Incluye una caminata interpretativa de unos 20 minutos a las castoreras de la Estancia La Carmen y una cena de 3 pasos.
Argentina y Chile firmaron un acuerdo binacional para frenar su expansión, controlar las poblaciones y restaurar los ambientes. En el sector argentino hubo ocho áreas piloto con remoción intensiva de castores.